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Mientras ella celebraba su cumpleaños, él volvía a nacer: la prima que donó vida y el sueño mundialista que nació de ese regalo

  • Foto del escritor: Tatty Umaña G
    Tatty Umaña G
  • 16 mar
  • 4 Min. de lectura

El cumpleaños en el que la cumpleañera regaló vida, está es la historia de un trasplante que hoy impulsa el sueño mundialista de un colombiano.


Juan Sebastián Garzón Ramírez hoy tiene 32 años y aunque nació en Bogotá desde los 10 años vivió en el Fresno municipio del Tolima.


Un diagnóstico que llegó en plena adolescencia


A los 15 años, cuando cursaba su último año de colegio en 2009, recibió un diagnóstico que cambiaría su vida: Púrpura de Henoch-Schönlein, una enfermedad que provoca inflamación de los pequeños vasos sanguíneos del cuerpo y que en algunos casos puede afectar órganos como los riñones.


Graduarse ese año fue una batalla física y emocional. Mientras muchos celebraban el final del colegio, él luchaba contra el agotamiento y la incertidumbre. Aun así, logró recibir su diploma, convencido de que no podía rendirse.


Con el tiempo la enfermedad se estabilizó y poco a poco retomó su vida. Volvió a jugar fútbol, hacer ejercicio, terminó sus estudios y comenzó a trabajar.


Cuando la salud volvió a ponerlo a prueba


Años después, en 2017, nuevas complicaciones médicas lo llevaron nuevamente a hospitales. En medio de un traslado laboral se encontraba en una ciudad donde no tenía familiares ni conocidos. Durante una consulta médica, una doctora revisó su historia clínica y decidió hospitalizarlo de inmediato para realizarle varios estudios.


Impactado por la noticia y sintiéndose solo, decidió regresar a Bogotá. Al llegar al aeropuerto su tía lo esperaba y lo llevó directamente a urgencias. Tras varios exámenes recibió un nuevo diagnóstico: Lupus, una enfermedad autoinmune que estaba afectando sus riñones.


Durante casi dos meses permaneció hospitalizado entre tratamientos de hemodiálisis y diálisis peritoneal. Contra muchos pronósticos, sus riñones lograron recuperarse temporalmente y los médicos retiraron los catéteres.



La batalla más dura: insuficiencia renal


La tranquilidad no duró demasiado. En 2019 una reacción adversa a un medicamento provocó otra grave crisis que lo llevó a la Unidad de Cuidados Intensivos.


Sus riñones habían vuelto a fallar y tuvo que someterse nuevamente a diálisis. Incluso llegó a perder la memoria durante una de las crisis.


Tras meses de hospitalización logró recuperarse, pero el daño renal era cada vez mayor.


En 2020, en plena pandemia, sufrió dos convulsiones mientras trabajaba desde casa. Fue trasladado de urgencia al hospital y remitido a una institución de alta complejidad donde ingresó directamente a la UCI.


El diagnóstico fue definitivo: insuficiencia renal crónica. Sus riñones ya no funcionaban y debía iniciar diálisis peritoneal de forma permanente.


Cuatro años y medio esperando una oportunidad


Durante cuatro años y medio aprendió a convivir con la diálisis peritoneal. Fueron años de controles médicos, exámenes constantes, procedimientos y hospitalizaciones, pero también de esperanza mientras esperaba la posibilidad de un trasplante.


El milagro que casi se pierde


El trasplante estaba programado para abril de ese año, pero un cálculo renal obligó a realizar un procedimiento que terminó en una hemorragia interna. Permaneció 35 días hospitalizado, 15 de ellos en la UCI, y necesitó transfusiones de sangre.


En ese momento pensó que su oportunidad de recibir un trasplante se había perdido.


Sin embargo, dos meses después, al retomar los estudios médicos, todo indicaba que aún era posible continuar con el proceso.


2017 "Mi prima, mi hermana, aún no sabíamos que iba  a necesitar el trasplante"
2017 "Mi prima, mi hermana, aún no sabíamos que iba a necesitar el trasplante"

El regalo más grande: un riñón y una nueva vida


La donante fue su prima, a quien él considera como una hermana. Juntos decidieron que la cirugía se realizaría el 21 de octubre de 2024.


La fecha tenía un significado especial: era el cumpleaños de ella. Ese día, mientras celebraba un año más de vida, entró al quirófano para donarle un riñón. Para él fue un acto de amor, generosidad y valentía que cambió su historia para siempre.


Desde entonces ambos celebran la misma fecha: ella un nuevo año de vida y él un nuevo comienzo.


Un nuevo sueño: representar a Colombia


Tras el trasplante comenzó otra etapa. Volvió a entrenar, a jugar fútbol y a recuperar poco a poco su ritmo de vida.


Hoy se prepara para participar en el World Transplant Games, que se realizará en Frankfurt, como parte de la Selección Colombia de Trasplantados y demostrar que, después de un trasplante, los sueños no terminan: apenas comienzan.


Porque su historia no es solo la de una enfermedad superada. Es la historia de un renacer que comenzó el día en que alguien decidió regalar vida. Es dar aún más razones para que quienes pierden a sus seres queridos hagan el mayor homenaje póstumo, dar vida a quienes aún tienen oportunidad de continuar.


Las historias de Germán Penilla, Camilo Cardozo, Luis Alberto Calderón, Edwin Castaño, Johan Molina y el resto de jugadores, son prueba de ello y llevan en el corazón la ilusión de traer la Copa Mundial para Colombia.


Cómo apoyar esta causa


Directora ACODET:

Dra. Alejandra Martín

📞 311 232 2688

Coordinador ACODET:

Germán Penilla

📞 316 869 2982


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